erickem

6.18.2007


Estoy seguro que, los golpes de la vida, dejan alguna lección. Pero, hay que estar dispuesto a

descubrirlo, a mirar más allá de esta contradicción. Por cierto que no es fácil. La desgracia impide esa mirada.

Pero, soy un convencido de que nada pasa por que sí.

Siempre hay algo que la vida entrega; aunque sea a través del dolor.


¿Qué sería si no estuviera él?

¿Cuántas lecciones no habría aprendido?


Nada carece de sentido, hasta las contradicciones y los problemas.

9.13.2006


Admira a quien es grande, aprende de quien es pequeño.

A veces, pensamos que todo lo sabemos, pero en realidad, mucho nos queda por cultivar.

De quien hay mucho que aprender es de la vida. Pero, creemos tanto en nosotros, que descuidamos sus lecciones.

Pero hay también otros maestros. Están son los grandes y destacados, y los pequeños y humildes.

A los primeros -los grandes maestros- admira sus hazañas, pero hazlo en silencio. No interrumpas cuando hablan. Sé sencillo porque tienes tanto que oír de ellos que necesitarás mucho tiempo para aprender.

También aprende de los pequeños de este mundo, los humildes. Siéntate a su lado, míralos, toma atención a sus expresiones. Y sobre todo, déjate inundar por su experiencia.

Es probable que te expliquen todo de manera simple, pero se convertirán en lecciones inolvidables.

Así, entre grandes y pequeños, entre admiración y deseos de aprender, cultivarás tu vida llenándola de nuevas riquezas y experiencias.

7.28.2006

Vivir con las puertas cerradas


Cuando cerramos nuestras puertas, nos cerramos a las oportunidades, generamos distancias, nos aislamos y dejamos de creer en el trabajo conjunto, en el trabajo de equipo.

Por nuestra pereza, cerramos la puerta a la oportunidad de cambiar.

Por nuestra envidia, cerramos la puerta a otros, porque han triunfado en la vida o han conseguido aquello que deseábamos para nosotros.

Por nuestra desconfianza, cerramos la puerta a quienes nos rodean: pensamos que pueden dañarnos, que pueden abusar de nuestra amabilidad; creemos que desean aprovecharse de las circunstancias.

Cerramos la puerta también, cuando nos afanamos en la búsqueda de nuestra propia conveniencia, de nuestros beneficios, de nuestro bienestar, dejando afuera a la solidaridad, la fraternidad, el bien del otro.

¿Se puede vivir con las puertas siempre cerradas? ¿Podremos sobrevivir encerrados en el cuarto de nuestra existencia?

Llegará el momento que nadie, siquiera nuestra puerta, porque pensarán que hasta la insistencia es ya inútil.



6.23.2006

una meditación sobre los problemas


¿No has pensado, a menudo, que exageramos nuestros problemas?

Un contratiempo, un mal entendido, algo que no salió como esperábamos, lo convertimos en algo que nos anula o nos hace sentir incompetentes, perdiendo así la mirada total de las cosas.

Esos acontecimientos son solo momentáneos dentro del caminar de la vida; no son un fracaso, tampoco una razón para sentirnos derrotados.

Sin embargo, los convertimos en absoluto, acostumbrándonos con esta forma de pensar, a exagerar, haciendo pesada nuestra vida, amargándola.

Exagerar nuestros problemas solo nos trae dificultad, nos impide mirar lo bueno de la vida, las oportunidades, las gratificaciones, el buen comienzo.

Por eso : enfrenta los problemas como son, como un instante en la vida y no como la vida misma.



5.27.2006

yo







Buscando inspiración

5.17.2006

pensamientos

¿Qué son los pensamientos?

No me refiero a ese proceso mecánico cerebral.
Más bien me interesa definirlo como una fuente donde nacen las ideas, las actitudes, la mirada sobre la vida, la ceguera que impide ver lo esencial.

Los pensamientos dirigen todo: nuestra vida, nuestros entorno, nuestro mundo.

Creo que hace bien detenerse a "pensar nuestros pensamientos"